Lo de Gaggiotti, un lugar de encuentro para los amantes del tango

La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, es una ciudad con una rica historia y cultura. Entre sus múltiples atractivos se encuentra Lo de Gagiotti, un tradicional salón de baile que alberga la milonga La corchea melódica.

Lo de Gagiotti es un lugar de encuentro para los amantes del tango desde hace más de 50 años. El salón, ubicado en la calle 23 entre 43 y 44, es un espacio amplio y acogedor con una hermosa pista de baile.

La milonga La corchea melódica se realiza todos los sábados desde las 22:00 horas. En ella, se puede disfrutar de la música en vivo de reconocidos artistas del tango, así como de la compañía de otros bailarines y amantes del género.

La corchea melódica es una milonga muy concurrida, por lo que es recomendable reservar con anticipación.

Historia de Lo de Gagiotti

Lo de Gagiotti fue fundado en 1969 por Raúl Gaggiotti, un reconocido tanguero de la ciudad de La Plata. Gaggiotti era un apasionado del tango y quería crear un lugar donde los amantes del género pudieran reunirse para bailar y disfrutar de la música.

El salón rápidamente se convirtió en un punto de referencia para los tangueros de La Plata y alrededores. En sus inicios, la milonga se realizaba solo los sábados, pero con el tiempo se extendió a otros días de la semana.

La corchea melódica

La corchea melódica es una de las milongas más populares de La Plata. En ella, se puede disfrutar de la música en vivo de reconocidos artistas del tango, como el Quinteto La Plata, el Cuarteto de Julián Plaza y el Trío del Negro Lalo.

La milonga también cuenta con una escuela de tango, donde se pueden aprender los pasos básicos del género.

Un lugar para disfrutar del tango

Lo de Gagiotti es un lugar ideal para disfrutar del tango. El salón es acogedor y la música en vivo es de alta calidad. Si eres amante del tango, no te pierdas la oportunidad de visitar este tradicional salón de baile de La Plata.

 

https://youtu.be/_k7Aj6dFRCE

“Mi papá interpretaba el bandoneón e integraba orquestas musicales, tocaban en bailes y yo les copiaba los dedos donde los ponía mi papá. A los 5 años ya tocaba en la escuela”. Expresaba el músico para una entrevista exclusiva para Tango Platense allá por el 2013.

“Desde mis 6 a los 14 años, tocábamos en reuniones familiares, fiestas, parrillas, casamientos por toda la provincia. Como quién dice haciéndose de abajo”, continuaba.

En sus años de temprana adolescencia, Raúl formó parte de un proyecto musical dirigido por el pianista Horacio del Bueno, siendo parte de una orquesta de 13 músicos y realizando la tercera voz.

“Después de un año, me propuso ser parte de un quinteto. Estaba Horacio, su hermano que interpretaba el contrabajo, el recordado Jorge Pinchevsky en el violín, Perera en la batería y yo que tocaba el bandoneón. Inclusive tuvimos la oportunidad en ese entonces de grabar varios discos”.

Posteriormente, con las manos en sus rodillas, vestido de negro y con gestualidad cómplice, Gaggiotti nos relataba con vehemencia, uno de los tantos traspiés que supero el tango, al compartir la escena musical de los años 60 con las canciones populares modernas y hits de música disco. Quizás por ello y motivado por la curiosidad propia de un joven ávido de aprendizaje, que formó junto a un compañero de universidad, el grupo folklórico “los cuatro soles”, del cual era parte Beto Orlando.

“El música me dio la oportunidad de conocer muchas partes del mundo y me fascinaba ver la reacción de la gente apreciando nuestra tango, por ejemplo en México, era impresionante la respuesta de la gente para con nosotros”.

Raúl tocaba su bandoneón con una expresión amena, con la mirada de quién descubre algo nuevo por primera vez y la manifestación corpórea exacerbada de una destreza musical particular.

Pareciera fusionarse en perfecta sincronía con todo su espacio próximo, con las decenas de cuadros que invocan a un pasado de penurias y glorias del tango local y nacional. Con su atípico escenario montado por encima de una concurrida barra, su gastronomía casera y por supuesto las almas que le dan vida a este mítico lugar.

Según su propio relato, transcurría el año 1988 cuando este argentino de raíces italianas, fundaba “La Corchea Melódica” o como se le llama habitualmente “lo de Gaggiotti”. Recinto mágico de orquesta familiar, legendaria milonga y bodegón popular.

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Tango platense
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